Lo emocionante para nosotros en ese tipo de producciones era la certeza de que, para bien o para mal, representaban algo que no era posible por el trabajo de una sola mente
André Breton

El Dadaísmo y las representaciones grupales de los poemas sonoros de Hugo Ball (1916), el Cadáver Exquisito del Surrealismo francés (1925), el discurso al alimón de Lorca y Neruda (1934), el Quebrantahuesos de Nicanor Parra con Alejandro Jodorovsky y Enrique Lihn (1952)
… Evidentemente la vanguardia artística del siglo XX vio en el juego una actividad seria, necesaria y decidora.
Quizás fueron las grandes guerras (las que hoy conocemos como “mundiales” debido a la tradicional soberbia expansiva del viejo continente y sus aliados) las que visibilizaron la incontenible ridiculez de la muerte y posibilitaron el surgimiento de aquellas vanguardias y su principal objetivo: constituir un lenguaje artístico desde lo irracional, un hacer absurdo con la pretensión de superar -y así denunciar- el absurdo circundante.
Hoy, bajo el gobierno de lo políticamente correcto y encerrados en individualidades portátiles, probablemente sea momento de impulsar un quehacer artístico no ya como respuesta a lo absurdo de la muerte sino como un posicionamiento crítico hacia la ridiculez de la vida.
Una propuesta para volver a jugar en serio frente a tanta seriedad de oropel.
Y ante tantas falacias contrapuestas, un proyecto artístico ”inútil” que postule lo inefable.
Sinergia: Acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales
1 1 2 3 5 8 13 21 34 55 89 …
El tiempo es la sustancia de que estoy hecho.
J. L. Borges, Nueva refutación del tiempo
El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río;
es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre;
es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego.

Cada elemento, la suma de los dos anteriores…
Ninguna otra serie numérica produjo tanta fascinación como la de Fibonacci, la “secuencia divina”
Es además uno de los conceptos matemáticos más frecuentemente asociados al arte aunque dicha asociación suele ser estrictamente formal y casi siempre ligada a la proporción áurea.
Pero… ¿y si buscáramos otra ligazón? ¿si el catalizador fuera poético más que lógico / matemático?
Podríamos decir por ejemplo: “Hay una historicidad identitaria en cada uno de nosotros: Somos las huellas que pisamos”
Extrapolando este análisis podríamos también afirmar que todo elemento dentro de una serie (una obra artística colectiva en este caso) es capaz de preservar su individualidad siendo al mismo tiempo el resultado de las demás, así como 8 es también 3 y 5.
Una red de mirada
Roberto Juarroz, Poesía vertical I
mantiene unido al mundo,
no lo deja caerse.
Y aunque yo no sepa qué pasa con los ciegos,
mis ojos van a apoyarse en una espalda
que puede ser de dios.
Sin embargo,
ellos buscan otra red, otro hilo,
que anda cerrando ojos con un traje prestado
y descuelga una lluvia ya sin suelo ni cielo.
Mis ojos buscan eso
que nos hace sacarnos los zapatos
para ver si hay algo más sosteniéndonos debajo
o inventar un pájaro
para averiguar si existe el aire
o crear un mundo
para saber si hay dios
o ponernos el sombrero
para comprobar que existimos.
¡Un mundo unido por una red de mirada!
-no de miradas-
Una sola.
Entelequia realizable
(tal vez por eso el singular singular)
Mientras
, en el más acá,
en lo fractal de la existencia,
unas cuantas miradas tangenciales
Un punto de partida radial;
Allí donde retornan
demiurgos ojos
hacedores de espaldas

[…] margen de espejo habrá
César Vallejo, Trilce, VIII
donde traspasaré mi propio frente
hasta perder el eco
y quedar con el frente hacia la espalda
Como en la banda de Moebius
misterioso cuerpo
de un solo lado
y sólo un borde
Tal vez éste,
nuestro extraño mundo,
no tenga acaso
tantos lados
y eso
que osamos
llamar realidad
sea
apenas
el canto del espejismo
Eadem mutata resurgo
(Siendo La misma, vuelvo a surgir cambiada)

Con esta frase el matemático Bernoulli describió poéticamente las profundas e intrincadas implicaciones matemáticas de la espiral que denominó “Spira mirabilis”, estructura a cuyo estudio dedicó su vida.
La frase quedó inscrita en su propia lápida, junto a un malogrado intento de reproducción de la Spira mirabilis. La enigmática espiral aparecerá también en la obra de Alfred Jarry, delineando la gran barriga de Ubu.
Finalmente ambos elementos se converitrían en el emblema del Colegio de Patafísica.
¿Leitmotiv, origen, consecuencia?
¿Qué es lo que al mismo tiempo nos atraviesa, nos estructura y nos rodea?
La propuesta:
lo exquisito del juego

Urdimbre el Vacío
Fieltro los tiemposManos desde la nada,
desafiantesMundos por tejer
Poema creado al alimón por Karla Jazmín Arango y Sergio Guardo
A casi un siglo de la aparición del surrealismo y su icónico Cadáver Exquisito, la propuesta hoy es rescatar nuestra capacidad de enredar nuestra mirada.
Algunas de las características que diferencian Proyecto Mutata del Cadáver Exquisito:
- El Cadáver Exquisito -totalmente entregado al azar- oculta la producción inmediatamente anterior mientras que Proyecto Mutata expone la totalidad de las creaciones precedentes, produciendo un corrimiento desde lo azaroso hacia lo emocional; de lo inconsciente hacia lo epitelial.
- Cada creación individual es al mismo tiempo una totalidad en sí misma y una parte de la obra colectiva en lugar de ser un fragmento de una obra única. Un concepto cercano a lo que Deleuze nombra como «lo rizomático en el arte»
- El soporte es virtual: un sitio web donde imagen, audio, video y texto de cada obra son publicados. Aunque parece un detalle menor, un sitio web rompe con la limitación física de la publicación en papel permitiendo un crecimiento ilimitado
- La participación sólo es posible por invitación. Sólo quienes hayan sido invitados pueden invitar a nuevos artistas.
Y, como en la serie de Fibonacci, cada obra agregada a este corpus artístico será el resultado de todo lo que las obras sumadas anteriormente hayan motorizado; creando así una red de acumulación semántica de expansión creciente.
Esta propuesta no intenta ser un reemplazo ortopédico de la realidad ni un artificio virtual para resarcir la imposibilidad de convivencia entre lo real y lo social.
Se trata en definitiva de una creación colectiva, intuitiva, espontánea, lúdica y en lo posible automática; una obra multidisciplinaria y multimedial.
Un objeto artístico habitando el espacio virtual.
Un intento quizás desesperado ante un espejo sin reflejo donde -como en el Aleph de Borges- se materializan todos los rostros del universo.